Estados Unidos enfrenta un problema de competitividad con China en cuanto al uso de la IA, debido a la falta de electricidad para su adopción. Google tuvo que reducir el uso de energía para alimentar sus servidores y centros de datos relacionados con la IA. Por otro lado, China ha resuelto su problema energético gracias a enormes inversiones en tecnologías hidroeléctricas avanzadas y nucleares, lo que garantiza un suministro eléctrico seguro y barato. China mantiene una reserva de potencia entre el 80% y el 100%, lo que le permite absorber fácilmente la creciente demanda de centros de datos. Además, está expandiendo constantemente su capacidad eléctrica, añadiendo más electricidad que todo el consumo anual de Alemania cada año. Esto contrasta con Estados Unidos, donde los centros de datos dedicados a la IA están saturando la red eléctrica, provocando escasez y aumento de precios para todos los usuarios. Empresas como Microsoft, Google y Amazon están invirtiendo en I+D para desarrollar reactores nucleares, mientras que Elon Musk ha importado una planta eléctrica para alimentar sus centros de datos.