Nexperia, una empresa de chips con sede en Países Bajos y propiedad de la china Wingtech, se ha convertido en el epicentro del pulso tecnológico entre Europa y China. El Gobierno neerlandés tomó el control temporal de su gestión alegando motivos de seguridad económica, invocando la Ley de Disponibilidad de Bienes de 1952. China respondió prohibiendo la exportación de ciertos componentes fabricados en territorio chino. La medida neerlandesa no es una expropiación, pero sí un movimiento inédito que permite al Estado vetar decisiones estratégicas. La supervisión se ha establecido por un año, aunque no está claro si se prorrogará. Nexperia tiene más de 12.500 empleados y fabrica miles de millones de componentes al año. La empresa intenta mantener el equilibrio en un tablero político y tecnológico. El conflicto comenzó el 30 de septiembre de 2025, cuando el Ministerio de Asuntos Económicos de Países Bajos invocó la ley. El 4 de octubre, China prohibió la exportación de componentes. El 7 de octubre, la Cámara de la Empresa de Ámsterdam designó un administrador independiente. El 12 de octubre, el Gobierno neerlandés comunicó oficialmente la activación de la ley. El 14 de octubre, Nexperia reconoció el veto impuesto por Pekín.