China ha impuesto nuevas restricciones a la exportación de 12 de las 17 tierras raras, lo que afectará a la industria global de semiconductores, defensa y energía verde. El Ministerio de Comercio de China justifica la decisión por motivos de seguridad nacional. Las empresas tecnológicas estadounidenses necesitarán licencias para comprar productos que contengan más de un 0,1% de tierras raras de origen chino. La decisión ha tenido un impacto inmediato en los mercados, con un aumento del 10% en las acciones de empresas chinas y un descenso del 6% en las acciones de AMD. El presidente Xi Jinping y el presidente Donald Trump se reunirán en la cumbre de la APEC en Corea del Sur, lo que podría afectar la tregua comercial entre ambos países. China procesa cerca del 90% de las tierras raras mundiales y utiliza este control como palanca de negociación. Las nuevas reglas obligan a las empresas extranjeras a solicitar licencias específicas para exportar productos que contengan tierras raras de origen chino. El objetivo de China es proteger la seguridad y estabilidad de las cadenas industriales globales, pero el mensaje implícito es que está dispuesta a usar su supremacía en minerales críticos como herramienta geopolítica.