La central de bombeo de Zhenjiang, ubicada en la provincia de Jiangsu, es la presa más alta del mundo, con 182 metros de altura, equivalentes a un edificio de 60 plantas. El proyecto, iniciado en 2017, ha requerido una inversión de 9.600 millones de yuanes, unos 1.300 millones de euros. La presa tiene una forma de volcán y un embalse en la parte superior que puede almacenar hasta 17,07 millones de metros cúbicos de agua, lo que equivale a 6.800 piscinas olímpicas. La sala de máquinas está a 800 metros de profundidad y cuenta con seis turbinas mixtas que generan 225 MW cada una, para un total de 1,3 GW de potencia instalada. La central permitirá ahorrar 140.000 toneladas de carbón al año, lo que supone 349.000 toneladas de CO₂. El director del Departamento de Desarrollo de State Grid Zhenjiang Power Supply Company, Wang Chenhui, asegura que la central proporcionará aproximadamente 2,7 millones de kilovatios de capacidad de regulación de potencia bidireccional, aliviando la presión sobre la red eléctrica durante los periodos de carga máxima.