El portaaviones chino Fujian ha realizado pruebas de despegue con tres aviones distintos utilizando una catapulta electromagnética. Los aviones que participaron en las pruebas fueron los cazas J-15T y J-35, y el avión de alerta temprana KJ-600. La demostración se llevó a cabo en cubierta y marcó un nuevo capítulo en la preparación del portaaviones. La catapulta electromagnética es un sistema que utiliza energía eléctrica acumulada y convertida en fuerza de lanzamiento, lo que reduce el desgaste en los aviones y la cubierta. El Fujian comenzó sus pruebas de mar en mayo de 2024 y ha seguido un calendario progresivo. La Armada china ha demostrado que el Fujian dispone de capacidad inicial para operar con diferentes aeronaves, pero aún no ha alcanzado el nivel de plena operatividad. Solo dos armadas han conseguido integrar catapultas electromagnéticas en portaaviones en servicio: Estados Unidos y China. La catapulta electromagnética abre un abanico de posibilidades que antes eran más limitadas, permitiendo lanzar drones o aeronaves ligeras con la misma seguridad que un caza de gran tonelaje.