OpenAI ha lanzado Pulse, una función que permite a ChatGPT anticiparse a las necesidades de los usuarios. Esta función utiliza un análisis nocturno de las conversaciones recientes y, si se permite, también utiliza la información de Google Calendar o Gmail. El resultado es un carrusel de tarjetas personalizadas que se muestra cada mañana, con sugerencias como recordatorios de reuniones o propuestas de itinerarios para viajes. La personalización es clave en este sistema, ya que se debe enseñar a ChatGPT lo que es útil y lo que no. El objetivo de OpenAI es aumentar la frecuencia de uso y la dependencia del usuario, convirtiendo a ChatGPT en una capa de inteligencia que acompañe constantemente al usuario. Pulse se encuentra en fase de vista previa, disponible solo para suscriptores de ChatGPT Pro en el móvil. El precio a pagar por esta función es la entrega de información personal, lo que eleva el nivel de exposición a riesgos de seguridad. Expertos en ciberseguridad han demostrado cómo se pueden explotar estas herramientas para filtrar datos sensibles.