Bill Gates, fundador de Microsoft, ha sido conocido por su ética de trabajo y dedicación. Sin embargo, ha confesado que en su juventud era bastante perezoso y que su profesor de octavo curso le ayudó a cambiar su actitud hacia el aprendizaje. Con un cociente intelectual de 160, Gates siempre ha tenido facilidad para las matemáticas, pero intentaba hacer lo menos posible en clase. En su etapa en Microsoft, Gates llevó al extremo su actitud hacia el esfuerzo, recordando las matrículas de los coches de sus empleados para saber quién seguía en la oficina. Ha dicho que siempre elegiría a una persona perezosa para hacer un trabajo difícil porque encontraría una manera fácil de hacerlo. Esto se alinea con lo que aprendió de su profesor: lo importante es tener un objetivo claro. Gates ahora se dedica a labores filantrópicas a través de la Fundación Bill y Melinda Gates, invirtiendo en proyectos que incentivan el desarrollo y el bienestar en países en vías de desarrollo. Ha creado un podcast llamado Unconfuse Me, en el que charla con personalidades relacionadas con la ciencia, la educación y el empresariado.