La IA está creando nuevos empleos, como el de personas que se dedican a arreglar los errores generados por la inteligencia artificial. Empresas como Microsoft están despidiendo empleados para centrar sus inversiones en la IA, pero no para sustituir a trabajadores con máquinas. Marc Benioff, CEO de Salesforce, ha anunciado que cambiará a 4.000 trabajadores de puesto, pero no los despedirá. La programación está siendo revolucionada por el vibe coding, pero también está generando problemas que requieren la intervención de expertos humanos. La ilustradora Lisa Carstens y la escritora Kiesha Richardson son ejemplos de personas que se dedican a arreglar los errores generados por la IA en el diseño y la escritura. La IA está generando contenido que no es humano y requiere la intervención de personas para corregirlo. Las empresas están recurriendo a la última tecnología para ahorrar costes, pero paradójicamente, tienen que gastar más para que ciertas personas humanicen sus creaciones.