Los deepfakes son contenidos audiovisuales falsificados que pueden ser utilizados para clonar la voz de una persona. Gracias a la IA, los deepfakes son más realistas que nunca y pueden ser utilizados en tiempo real con una latencia mínima. Un grupo de ciberseguridad ha demostrado que es posible crear deepfakes de voz utilizando software de código abierto y hardware como GPU de NVIDIA. El método, denominado Deepfake Vishing, emplea modelos de IA entrenados con la voz de la víctima y puede recrear la voz con una latencia de 500 ms utilizando una NVIDIA RTX A1000 de gama baja, que cuesta menos de 500 euros. Los expertos advierten que estos deepfakes pueden ser utilizados para suplantar la identidad de una persona y obtener información confidencial.