Tim Cook, actual CEO de Apple, recuerda cómo Steve Jobs lo convenció para unirse a la empresa en 1998, cuando Apple estaba al borde de la quiebra. En ese momento, Cook era vicepresidente en Compaq y muchos le desaconsejaban aceptar el puesto. Sin embargo, después de una conversación con Jobs, Cook sintió una sensación positiva y decidió aceptar la oferta, que incluía un salario de cerca de medio millón de dólares anuales. Cook ha aprendido mucho de Jobs, especialmente sobre la importancia de la innovación y la visión enfocada al consumidor. Desde su llegada, Cook ha multiplicado por siete los ingresos de Apple y ha mantenido la empresa como líder en la industria tecnológica. A pesar de que la situación de Apple ha cambiado mucho desde entonces, Cook sigue inspirándose en la visión de Jobs y sigue trabajando para mantener la empresa en la cima.