La inteligencia artificial (IA) está revolucionando la música, generando canciones y ritmos de manera automática. Herramientas como Udio y Suno permiten a los usuarios crear música al estilo de artistas famosos con solo escribir un comando. Aunque algunos expertos temen que la IA pueda reemplazar a los músicos, otros creen que se unirá a tecnologías anteriores para transformar la forma de componer música. La IA representa una amenaza real para quienes trabajan en la música de biblioteca o de producción, ya que puede generar sonidos y melodías de manera más rápida y barata. En Estados Unidos, las discográficas están demandando a Suno y Udio por presunta violación de los derechos de autor. La disputa se centra en la forma en que los generadores de IA aprenden cómo funciona la música, analizando grandes cantidades de grabaciones. La IA no ha logrado arrasar en las listas de éxitos, y su impacto en la música pop se centra en la figura del vocalista y la personalidad del artista. El próximo álbum de Taylor Swift, The Life of a Showgirl, ha provocado especulaciones sobre canciones centradas en personajes, pero su lanzamiento también está inextricablemente ligado a su vida personal. La IA puede ser utilizada para generar ideas y resolver problemas en la composición musical, y se espera que se convierta en una herramienta estándar para los compositores. En 2024, una canción parodia de género schlager generada con IA alcanzó el número 48 en Alemania, y una banda supuestamente real, The Velvet Sundown, causó revuelo cuando se reveló que su rock retro de la Costa Oeste era un engaño generado mediante IA.