Un investigador de ciberseguridad, Eaton Zveare, descubrió una brecha en la plataforma empresarial de una gran marca de coches que conecta al fabricante con su red de ventas. La vulnerabilidad permitía acceder a información confidencial y controlar vehículos a distancia. Zveare introdujo el número de bastidor de un coche, visible desde el exterior, y obtuvo el nombre del propietario. Con esta información, podría desbloquear las puertas del coche y acceder a su interior. La brecha se encontró en el portal web interno de la marca, que permitía modificar el código de la página de inicio de sesión y crear una cuenta de administrador con privilegios nacionales. El investigador no reveló el nombre de la marca afectada, pero sí informó que la vulnerabilidad ya ha sido corregida. La plataforma comprometida daba acceso a más de 1.000 concesionarios en Estados Unidos.