En 2021, la CEO de Frank, Charlie Javice, pidió a su director de ingeniería que generara datos falsos para inflar el número de usuarios. El ingeniero se negó y entregó la lista real de 293.000 usuarios. Ahora, cuatro años después, Javice ha sido condenada a 7 años de prisión por fraude. El caso ilustra el dilema que enfrentan los ingenieros en el sector tecnológico cuando se les pide que ejecuten prácticas ilegales. Otros casos, como FTX y Pollen, muestran que los ingenieros que ceden a la presión pueden acabar imputados. En España, la Ley 2/2023 protege a los whistleblowers que denuncian infracciones normativas. Los ingenieros pueden consultar con un abogado, denunciar de forma segura y documentar todo para protegerse. La integridad es la mejor protección, y siempre se puede decir 'no' a una orden ilegal.