El túnel de Base del Brennero es un proyecto de 2006 que busca construir el túnel ferroviario más largo del mundo, con una longitud de 64 kilómetros. El objetivo es facilitar la comunicación entre Alemania e Italia, reducir las emisiones de CO₂ y agilizar el movimiento de mercancías y pasajeros. La construcción comenzó en 2007, pero se ha visto retrasada por problemas técnicos y administrativos. El presupuesto inicial era de 6.000 millones de euros, pero se ha elevado a 8.400 millones. El túnel tendrá dos vías paralelas y estará conectado por túneles de servicio cada 333 metros. La velocidad máxima permitida será de 250 km/h. El proyecto forma parte del corredor europeo Escandinavia-Mediterráneo y se espera que esté terminado en 2032. Otros proyectos en la región alpina, como el túnel de Mont Cenis y el de Base de San Gotardo, también buscan mejorar el transporte transalpino.