El 10 de septiembre, a las 12:24 del mediodía, un disparo en un encuentro con Charlie Kirk en la Universidad de Utah Valley dejó a un joven activista ultra con una herida mortal en el cuello. Un minuto después, a 729 kilómetros de distancia, en un instituto de Evergreen, Colorado, otro disparo dejó a dos estudiantes en estado crítico y cobró la vida de otro, un chico de dieciséis años y el presunto autor de los disparos. El condado donde ocurrió el atentado de Colorado es el mismo que dio lugar a la masacre de Columbine en 1999. La noticia del primer atentado se conoció a través de las noticias, mientras que la del segundo se supo gracias a una estudiante que informó a su profesor sobre el incidente en su antiguo instituto, donde todavía mantenía amigos, familiares y conocidos en la comunidad de unos nueve mil habitantes. A pesar de la gravedad de ambos incidentes, solo el primero ha recibido una gran atención mediática.