La okupación es un problema creciente en España, con un 2% de los españoles afirmando haber sufrido una ocupación ilegal en los últimos cinco años. La inquiokupación, donde inquilinos alquilan legalmente un piso pero dejan de pagar y se niegan a marcharse, es otro problema que enturbia el mercado. Una notaria, María Cristina Clemente Buendía, relata su experiencia con inquiokupas que intentaron presionar y pedir dinero a cambio de abandonar una vivienda. Los inquiokupas no eran personas vulnerables, sino que sabían utilizar los vacíos del sistema para obtener ventajas. La notaria tuvo que firmar la compraventa 'tapándose la nariz y la boca' debido a la situación legal. Según la Plataforma de Afectados por la Ocupación, había unas 50.000 personas en situación de inquiokupación en España en 2023. La proporción de viviendas de alquiler ha caído del 50% en los años 50 a un 16% actualmente.