Sharon Lane, de 77 años, ha decidido dejar atrás su vida en California y vivir en un crucero residencial llamado Odyssey, gestionado por la compañía Villa Vie. Después de dos años en un centro para mayores, se sintió frustrada y vacía, por lo que buscó alternativas. Encontró el Odyssey en un artículo de prensa local en otoño de 2024 y decidió invertir sus ahorros en un contrato de arrendamiento por quince años. El barco tiene capacidad para 500 pasajeros y ofrece comodidades como comidas, bebidas, limpieza, lavandería, atención médica y conexión a internet. Lane considera que vivir en el barco es más asequible que su vida anterior en el sur de California, con un coste inicial de 129.000 dólares y 3.000 dólares al mes. Ha encontrado estabilidad y sentido de pertenencia en el barco y disfruta de la cubierta, donde pasa la mayor parte del día. Lane afirma que ha logrado la meta que había estado buscando durante años y que ha dejado atrás un modelo de vida que no la llenaba.