Una joven de 23 años, recién graduada en Finanzas, recibió una propuesta laboral para trabajar como Papá Noel en un centro comercial durante las fiestas navideñas. La oferta, que incluía un contrato temporal de 28 horas semanales y un salario de entre 11,88 y 14,56 euros brutos por hora, fue considerada inapropiada por su familia. La madre de la joven expresó su indignación y criticó la falta de adecuación entre los estudios universitarios y las ofertas laborales disponibles. La agencia de empleo, France Travail, explicó que la propuesta fue generada automáticamente por algoritmos y no fue realizada manualmente por un orientador. La joven había completado cinco años de estudios en banca y medía 1,60 metros. La historia ha generado debate sobre la necesidad de replantearnos el apoyo que se brinda a los jóvenes graduados.