La ciudad japonesa de Toyoake, con casi 70.000 habitantes, ha implementado una ordenanza que limita el uso de móviles y tablets a dos horas diarias para fines lúdicos. La medida, que entró en vigor el 1 de octubre, tiene como objetivo generar debate y conciencia sobre el uso excesivo de las pantallas y su impacto en la salud y el sueño. El alcalde, Masafumi Kouiki, ha sido el impulsor de esta iniciativa, que ha generado revuelo y debate en la comunidad. La ordenanza no es de obligado cumplimiento y no conlleva sanciones, pero busca influir en la cultura japonesa para que se sigan las directrices oficiales. Un estudio estatal de 2024 reveló que los japoneses de menor edad invierten unas cinco horas al día en sus móviles, y más del 80% de los japoneses de entre 15 y 24 años se consideran 'dependientes' de los smartphones. La ciudad también ha enviado emails a los jóvenes y padres para insistir en el mensaje de cuidar las horas de descanso y salud.