Una mujer de la provincia de Henan, en China, ahorró 153.000 euros durante 15 años para la boda de su hijo. Sin embargo, cuando acudió a su banco en 2019 para retirar parte del dinero, se enteró de que su cuenta estaba vacía y presentaba una deuda de 17.000 euros. La investigación reveló que un exgerente de la sucursal, Xiaotong, había falsificado firmas, cambiado los datos de contacto de la cuenta y transferido fondos de forma sistemática a lo largo del tiempo. El banco asumió su responsabilidad y reembolsó a la anciana la totalidad del dinero perdido. La mujer aseguró que el episodio le dejó una fuerte huella y que solo quería ver feliz a su hijo. El estafador fue detenido y acusado formalmente. La boda del hijo finalmente se celebró, pero la mujer sigue afectada por el incidente. La investigación policial encontró pruebas, incluidas grabaciones de videovigilancia y documentación financiera, que demostraban la culpabilidad de Xiaotong. El banco admitió fallos en sus protocolos internos y tomó medidas para evitar incidentes similares en el futuro.