En Petín, un pueblo de Ourense, más de 150 personas se concentraron para apoyar a un vecino acusado de provocar un incendio. El detenido, un hombre de 61 años, había intentado crear un cortafuegos para salvar viviendas en la parroquia O Seixo. La Guardia Civil lo detuvo por supuestamente provocar un incendio forestal. La Fiscalía solicitó una medida de prisión provisional con una fianza de 2.000 euros. Sin embargo, el juzgado de Trives decidió ponerlo en libertad, aunque en calidad de investigado. El pueblo de Petín considera al detenido un héroe por su actuación en la lucha contra el fuego. La alcaldesa, Raquel Bautista, destacó que el detenido fue el primero en actuar para salvar las casas. El incendio en O Seixo se produjo cuando las llamas se trasladaron con una velocidad increíble y la UME no se metió en el fuego por peligrosidad. El detenido consideró que la mejor forma de luchar contra el fuego era con más fuego y creó un cortafuegos. La justicia investigará si el fuego se prendió como un acto que va contra el raciocinio.