Un joven de 18 años fue abandonado por sus compañeros de senderismo en una montaña de Rumanía. La noche se les echó encima y el joven pidió parar porque no podía más, pero sus compañeros decidieron seguir adelante, dejándole solo. El joven entró en pánico y pidió ayuda a un equipo de rescatistas, que lo llevaron a salvo en un vehículo especial de salvamento. El servicio de rescate destacó que el orgullo y la capacidad son cosas diferentes. El joven se reencontró con sus supuestos amigos después de ser rescatado. La zona donde ocurrió el incidente es considerada de fácil acceso para los rescatistas.