Un interno de la prisión provincial de Huelva agredió a tres funcionarios durante el reparto del desayuno en un módulo conflictivo. Los funcionarios tuvieron que recibir asistencia médica y uno de ellos necesitó atención hospitalaria. El interno insultó y amenazó a los funcionarios, diciendo que sabía dónde vivían y que podría hacerles daño a ellos y a sus familias. La agresión física y verbal continuó después del traslado al Departamento de Aislamiento. La población reclusa supera los 1.300 internos, lo que sitúa la ocupación por encima del 129% de la capacidad de la prisión. El sindicato CSIF denunció la agresión y alertó sobre la frecuencia de estos incidentes, que atribuyó a la mala clasificación de los internos y al perfil habitual de los internos que ingresan en el centro.