En mayo de 2022, un trabajador chileno del Consorcio Industrial de Alimentos (CIAL) recibió erróneamente 165 millones de pesos, 330 veces su salario habitual de 500.000 pesos. El error se debió a un fallo en el sistema informático de recursos humanos. La empresa demandó al hombre por hurto, pero después de tres años de litigio, la Corte de Apelaciones de Santiago dictaminó que no existió hurto, sino un 'cobro de lo no debido'. El trabajador fue absuelto de los cargos penales y el caso se considerará por la vía civil. La empresa ha anunciado su intención de apelar la sentencia. El caso se ha convertido en un ejemplo insólito de errores administrativos con repercusiones legales imprevisibles. El trabajador mantiene su identidad bajo reserva.