Un guardia civil fuera de servicio salvó la vida de un hombre de 70 años que sufrió una parada cardíaca en Villarejo de Fuentes, Cuenca. El agente, destinado en Almussafes, Valencia, se encontraba de visita familiar el 31 de agosto cuando escuchó gritos de socorro. Al llegar al lugar, encontró al hombre inconsciente y sin pulso, por lo que comenzó a realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar. Tras varios minutos, el hombre comenzó a reaccionar y fue trasladado en helicóptero a un hospital cercano. Al día siguiente, una cardióloga contactó con el agente para felicitarlo y confirmar que su rápida intervención había sido determinante para salvar la vida del paciente. El guardia civil ha sido reconocido por su ejemplar actuación.