Un grupo de pasajeros ebrios celebrando una despedida de soltero causaron disturbios en un avión de Ryanair que salió de Londres rumbo a Alicante. El avión tuvo que aterrizar en Toulouse debido a los incidentes. Uno de los implicados intentó abrir las puertas de la aeronave mientras estaba en el aire. La Policía francesa detuvo a uno de los hombres y se enfrenta a una pena de hasta cinco años de cárcel. Los hechos ocurrieron el viernes en el vuelo FR8425. Los pasajeros intentaron calmar al grupo, pero no tuvieron éxito. El piloto se vio obligado a aterrizar el avión en Toulouse, donde la Compañía de Gendarmería de Transporte Aéreo sacó al hombre y a otros cuatro del avión. El nivel de alcohol en sangre del detenido era tan alto que pasaron varias horas antes de que se pudiera hablar con él.