Una mujer de 52 años que reside en la localidad danesa de Spjald recibió una llamada de un hombre que aseguraba ser un empleado del departamento de robos de su banco, el Vestjysk Bank. El falso empleado trató de convencer a la mujer de que se estaban produciendo intentos no autorizados de sacar dinero de su cuenta bancaria y que debía proporcionarle sus claves para reforzar la seguridad de la cuenta. La mujer se mostró escéptica y decidió llamar a la policía, lo que permitió detectar la estafa a tiempo. Según Morten Slot, agente de la policía local de Ringkøbing, la mujer recibió una llamada a las 11:00 de la mañana y se le pidió que dejara su tarjeta fuera de casa para que un mensajero del banco la recogiera. La mujer vio a una persona sospechosa pasar por delante de su vivienda en una bicicleta negra minutos después de la llamada. Gracias a la rápida acción de la mujer, se evitó la estafa y se inició una investigación policial.