En Torrejón del Rey, un municipio de Guadalajara con 6.000 habitantes, un radar instalado junto a un STOP ha generado una gran polémica. Desde su instalación, el 63% de los vecinos ha recibido una multa de 200 euros por no detenerse completamente, lo que ha supuesto una recaudación de más de 800.000 euros. La alcaldesa, perteneciente a Vox, defiende la instalación del dispositivo por motivos de seguridad, ya que un informe de la Guardia Civil detectó siete accidentes en ese cruce antes de la colocación de la cámara y solo dos desde que está activa. Sin embargo, muchos vecinos consideran que la multa es desproporcionada y que el radar solo está para recaudar. Se ha puesto en marcha una recogida de firmas para exigir al Ayuntamiento que cese su afán recaudatorio. Algunos vecinos buscan vías legales para recurrir las sanciones, denunciando que las notificaciones llegan sin sobre y con información personal visible, vulnerando su privacidad.