Argentina se encuentra en estado de conmoción después del hallazgo de los cuerpos de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez, tres jóvenes secuestradas, torturadas y asesinadas por una organización narcocriminal en el extrarradio de Buenos Aires. Las jóvenes, de 20 y 15 años, fueron vistas por última vez el 19 de septiembre cuando subieron a una camioneta blanca creyendo que iban a una fiesta. Sin embargo, cayeron en una trampa tendida por la organización. Las torturas y asesinatos fueron retransmitidos en directo a través de un grupo cerrado de Instagram para 45 personas. El líder del grupo, un joven peruano de 23 años identificado como 'Pequeño J' o 'Julito', gritó durante la transmisión: '¡Esto le pasa al que me roba droga!'. El resultado preliminar de las autopsias confirmó la brutalidad ejercida por los agresores. Los cuerpos fueron encontrados el 24 de septiembre en el patio de una vivienda en Florencio Varela, al sur de Buenos Aires. Dos hombres y dos mujeres fueron detenidos en el lugar, limpiando la escena con cloro. Posteriormente, se realizaron más detenciones que arrojaron indicios de una red narcotraficante organizada. El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, calificó el crimen como 'un acto de venganza de un grupo narco internacional'. La ministra de Seguridad nacional, Patricia Bullrich, describió el crimen como 'aberrante' y negó que fuera un feminicidio. Miles de personas se movilizaron en todo el país bajo el lema 'Ni Una Menos' y gritos de '¡Basta de matarnos!' para reclamar justicia para las tres jóvenes asesinadas y denunciar la violencia contra las mujeres.