Los consumidores españoles, liderados por Facua, están luchando contra la prohibición de llevar comida y bebida a los parques de atracciones. Isla Mágica, Parque Warner, Port Aventura y Terra Mítica han sido denunciados por impedir el acceso con comida del exterior, lo que Facua considera ilegal y una vulneración de los derechos de los consumidores. La asociación se basa en una victoria previa, en la que la cadena Yelmo fue multada con 30.000 euros por impedir la entrada con comida a sus salas. La situación con los festivales es más compleja, ya que la normativa varía según la comunidad autónoma. Los consumidores españoles reclaman libertad y precios justos, especialmente en entornos donde ya han pagado por entrar. Con el precedente judicial de su parte y la presión mediática en aumento, todo apunta a que los parques tendrán que revisar sus políticas.