Mario Biondo falleció en 2013 y su familia busca probar que no se suicidó, sino que fue asesinado. La Justicia española dictaminó suicidio en 2016, pero la familia ha presentado investigaciones privadas y un documental en Netflix. La Audiencia de Madrid ha abierto la posibilidad de que no fuera un suicidio, pero el experto en Derecho Tomás Ridruejo considera que el caso tiene poco recorrido judicial. La familia ha recurrido al Tribunal Constitucional y podría llevar el caso al Tribunal de Derechos Humanos europeo. El caso ha tenido tres autopsias, en 2013, 2014 y 2018, y la Justicia italiana archivó el caso en 2022. La familia busca responsabilidad patrimonial de la Administración de Justicia por la mala praxis en la investigación.