En el estado de Borno, Nigeria, ocho cristianos murieron en ataques recientes atribuibles a Boko Haram durante el fin de semana del 30 y 31 de agosto. Cinco de ellos fueron asesinados en Ngoshe mientras trabajaban en sus campos. Por su parte, en Askira-Uba, tres cristianos murieron en sus hogares mientras dormían. El senador Mohammed Ali Ndume confirmó los ataques y señaló que los extremistas de Boko Haram también provocaron la quema de decenas de viviendas. Un informe de Intersociety reveló que 7.087 cristianos fueron asesinados en Nigeria entre enero y agosto de 2025. El estudio también señaló que 7.800 personas fueron secuestradas por su fe en distintas regiones del país africano. El investigador principal, Emeka Umeagbalasi, advirtió que se asesinan 30 cristianos al día, más de uno cada hora. Los ataques son ejecutados principalmente por pastores fulani yihadistas y la Alianza para la Yihad en Nigeria, que busca eliminar el cristianismo e imponer un sultanato islámico para 2075.