En Sanxenxo, un municipio costero de Galicia, el servicio de limpieza y la Policía Local han implementado una medida para evitar que la gente tire basura fuera de los contenedores. Consiste en hurgar en las bolsas de basura para encontrar recibos, tickets o cualquier otra pista que revele quién es el responsable. El Ayuntamiento advierte que la multa por incumplir la ordenanza puede llegar a 600 euros. Sanxenxo tiene 18.000 vecinos censados, pero su población se quintuplica durante julio y agosto. La localidad cuenta con 2.000 contenedores y 651 islas de residuos. No es el primer ayuntamiento en implementar esta medida, ya que otros municipios como Jerez, Barcelona, San Sebastián o Sevilla han hecho lo mismo. En Sanxenxo, la concesionaria Ascan se encargará de analizar las bolsas de basura para localizar a los infractores.