El Reino Unido ha dejado de compartir información de inteligencia con Estados Unidos sobre embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Caribe debido a que considera que los ataques militares estadounidenses violan el derecho internacional. Esto se debe a que Estados Unidos ha lanzado ataques letales contra estas embarcaciones, causando la muerte de 76 personas. El Reino Unido controla varios territorios en el Caribe donde mantiene bases de inteligencia y había ayudado a Estados Unidos a localizar embarcaciones sospechosas de transportar droga. La información de inteligencia se enviaba al Grupo de Trabajo Interinstitucional Conjunto Sur (JITAS), un equipo con base en Florida que incluye representantes de varios países socios y trabaja para reducir el narcotráfico. La decisión del Reino Unido supone una ruptura notable con uno de sus aliados más cercanos e importante socio en el intercambio de inteligencia. Desde que anunció su campaña de bombardeos en el Caribe y Pacífico, supuestamente para luchar contra el narcotráfico, EEUU ha cometido ya 76 asesinatos extrajudiciales.