En el pueblo de Atxurbe, en Güeñes, Vizcaya, un incidente ocurrió en la madrugada cuando un hombre fue visto huyendo con los pantalones bajados después de ser sorprendido en actitud sexual con un poni en una finca. El dueño de la finca, un agricultor, descubrió al individuo y lo persiguió, mientras que los vecinos llamaban a la Policía. La Ertzaintza identificó al sospechoso, quien ya había sido vinculado a otros incidentes en el pueblo, incluyendo pequeños robos en huertos y casetas. El incidente ha generado preocupación entre los vecinos, especialmente porque cerca se encuentra un campo de fútbol frecuentado por niños. El propietario del poni es un agricultor apreciado en la zona, quien dedica horas diarias a cuidar de sus terrenos. La finca cuenta con una pequeña cabaña para herramientas, un perro de guardia y la tejavana en la que el animal permanece protegido.