En el municipio de Sylt, en las islas de Frisia, Alemania, un radar vial registró a un coche circulando a 252 kilómetros por hora en una zona donde el límite de velocidad es de 50 kilómetros por hora. Aunque pareciera que el conductor debería recibir una multa, no fue así. La razón se encuentra en el tipo de radar utilizado, conocido como pantallas de diálogo, que muestran una cara sonriente si se circula dentro del límite de velocidad o la velocidad actual si se supera. Estas pantallas no toman fotos, por lo que no hay evidencia de quién estaba conduciendo o qué vehículo era. Expertos en tráfico han advertido que estas señales pueden tener un efecto contrario al deseado, invitando a algunos conductores a probar velocidades altas como si fuera un juego. Se han registrado casos de conductores que ven estas pantallas como un desafío, lo que puede representar un riesgo para la seguridad vial. Los expertos piden que se retiren estas pantallas para evitar accidentes. El caso del conductor que circuló a 252 kilómetros por hora sin recibir multa ha generado preocupación entre los residentes locales y los expertos en seguridad vial.