Alain Merrou y su esposa se preparaban para viajar a Pouliguen en diciembre de 2020. Durante una visita a un concesionario de coches en Aubagne, Alain perdió su cartera con 800 euros en efectivo. Después de buscarla sin éxito, encontró una nota en su buzón con un número de teléfono y un mensaje que decía que alguien había encontrado su cartera. Alain contactó al autor de la nota y se reunieron en una cafetería, donde le devolvieron su cartera con todo su contenido, incluyendo los 800 euros. El hombre que encontró la cartera resultó ser un hombre honesto y culto de unos 40 años. Desde entonces, Alain y el hombre mantienen el contacto y se felicitan cada 1 de enero. La experiencia le devolvió la fe en la bondad de las personas.