Una empresa tendrá que pagar más de 8.000 euros por despedir a una empleada a través de un mensaje de WhatsApp. La trabajadora, Adela, había solicitado vacaciones que habían sido autorizadas verbalmente, pero no había firmado el documento oficial. La empresa la despidió después de cuatro días de ausencia, alegando una infracción grave. Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias revocó la sentencia inicial y consideró el despido improcedente, ya que no se había notificado por escrito y no se había asegurado de que la trabajadora recibiera y comprendiera la situación. La empresa deberá readmitir a la trabajadora o pagar una indemnización de hasta 8.319,63 euros. El caso destaca la importancia de seguir los procedimientos legales en los despidos y no utilizar aplicaciones de mensajería para notificar decisiones importantes.