Los Mossos d’Esquadra pararon a un camionero de 42 años por hablar por el móvil en la AP-7, cerca de Borrasà. Al notar nerviosismo, revisaron la carga y encontraron 202 kilos de hachís, 196 kilogramos de cocaína y 10,2 kilos de marihuana, un total de casi 400 kilos de droga. El conductor, sin antecedentes penales, fue detenido por tráfico de drogas y puesto a disposición del Juzgado de Instrucción de Figueres. La parada rutinaria se convirtió en una redada de drogas importante.