La Agencia de Protección de Datos ha sancionado a Loro Parque con una multa de 250.000 euros por obligar a sus clientes a utilizar su huella dactilar para acceder a sus parques en Tenerife. La agencia considera que los datos biométricos son datos personales y que Loro Parque no informó adecuadamente a sus clientes sobre el uso de esta tecnología. La multa se debe a que Loro Parque utilizaba un sistema de acceso que requería la huella dactilar de los clientes para acceder a los parques, sin informarles sobre el tratamiento de sus datos personales. La agencia también ordenó a Loro Parque que ponga fin a este procedimiento en un plazo de 30 días. La sanción se basa en las quejas de tres clientes que adquirieron tickets para acceder a Loro Parque y Siam Park en 2022. Loro Parque alegó que el sistema no almacenaba imágenes de huellas dactilares ni permitía asociarlas a personas, pero la agencia consideró que la representación matemática de la huella dactilar es un dato personal biométrico. La empresa también informó que ha instaurado un nuevo sistema de control y acceso a sus parques desde septiembre de 2024.