El crimen de Los Galindos, ocurrido el 22 de julio de 1975 en el cortijo de Paradas, Sevilla, sigue sin resolver. La periodista Amanda González calificó la investigación como 'una chapuza mayúscula'. La escena del crimen se contaminó desde el principio cuando un equipo de televisión movió objetos para grabar un plano. La Guardia Civil también limpió la zona, lo que dificultó la recogida de pruebas. Inicialmente, se pensó que el capataz Manuel Zapata había cometido el crimen, pero el hallazgo de su cuerpo posteriormente descartó esta teoría. La falta de rigor en la investigación explica por qué, 49 años después, nadie ha podido responder a la pregunta clave: quién y por qué asesinó a las cinco víctimas. La noticia se propagó rápidamente y cientos de personas se acercaron al cortijo, complicando la labor policial. La investigación se centró en una hipótesis de crimen pasional, pero el hallazgo del cuerpo de Zapata cambió todo. La confusión fue total y el crimen de Los Galindos nunca se resolvió. La periodista Amanda González subrayó la dificultad posterior para recabar pruebas debido a la contaminación de la escena del crimen.