Jonathan Enriquez, de 22 años, ha sido detenido y acusado de homicidio en primer grado y abuso infantil tras la muerte de su hija de cuatro semanas. La niña falleció el 26 de julio después de permanecer más de dos semanas ingresada en estado crítico. La investigación reveló que la menor presentaba una fractura de cráneo, roturas en una pierna y varias costillas, hemorragias cerebrales y hematomas alrededor de los ojos. Enriquez admitió haber golpeado a su hija en la cabeza porque 'lloraba demasiado' y haberla envuelto con fuerza para que dejara de llorar. La policía no ha confirmado si la madre de la menor afrontará cargos. Enriquez permanece en prisión preventiva con una fianza fijada en un millón de dólares. La autopsia determinó que las lesiones eran 'catastróficas' y compatibles con 'golpes violentos, aplastamiento o pisoteo'. Enriquez envió un mensaje de texto a la madre diciendo que 'metió la pata' y pidiéndole que regresara del trabajo porque la bebé no respiraba.