El Gobierno de España afirma que la criminalidad ha descendido, pero esto se debe a un cambio de criterio en la forma de calcular las estadísticas. En 2022, el Ministerio del Interior decidió separar la delincuencia convencional de la ciberdelincuencia, lo que hace que el número total de delitos parezca disminuir. Sin embargo, si se suman los 470.388 delitos informáticos, el total real asciende a 2.459.659, lo que supone un aumento del 22,16% desde 2017. Los delitos graves también han aumentado, con un 20,4% más de asesinatos consumados, un 68% más de asesinatos en grado de tentativa y un 275,3% más de agresiones sexuales. El sindicato Una Policía para el Siglo XXI critica esta estrategia, calificándola de trampa estadística. Los expertos en criminología consideran que esta manipulación estadística es peligrosa y oculta la verdadera inseguridad.