En Castilla y León, entre 2019 y 2023, fallecieron 530 personas en accidentes de tráfico, siendo una de las regiones con mayor número de víctimas mortales en carretera. La Dirección General de Tráfico (DGT) y Automovilistas Europeos Asociados (AEA) han identificado los puntos negros en la región. El kilómetro 222 de la N-620, cerca de Pedrosillo el Ralo, y el kilómetro 117 de la N-110, en los alrededores de Riaza, son dos de los lugares más peligrosos, con 10 fallecidos en cada uno. Otros puntos peligrosos incluyen el kilómetro 327 de la N-6, con 9 fallecidos, y el kilómetro 0 de la N-536, con 8 fallecidos. La región tiene una red de más de 33.000 kilómetros de carreteras, lo que aumenta el riesgo de accidentes. Es crucial conocer estos puntos negros para tomar precauciones al conducir.