Los trabajadores jóvenes tienen miedo a responder al teléfono en la oficina, según una encuesta de YouGov del año pasado, donde un 40% de los británicos de entre 18 y 24 años piensa que es normal responder a una llamada sin ningún tipo de saludo. La fundadora de la consultora de comunicación canadiense The Phone Lady, Mary Jane Copps, explica que un motivo por el que no saludan es debido a las llamadas automáticas que han convertido gran parte de la comunicación en una pesadilla. Las empresas pagan hasta 3.100 dólares al día por la formación de Mary Jane Copps para enseñar a los jóvenes a usar el teléfono de manera adecuada en el entorno laboral. La falta de educación telefónica es un problema en el entorno laboral, y los empleadores se quejan constantemente de la falta de habilidades comunicativas de sus trabajadores más jóvenes.