Los bomberos forestales de Madrid han decidido ir a la huelga durante un mes para exigir mejoras laborales. El secretario del comité de empresa, Julio Chana, explica que cobrar 1.300 euros es insuficiente para vivir en Madrid. La huelga comenzó el 15 de julio y se extenderá hasta finales de agosto. Los sindicatos denuncian la precariedad laboral y la falta de un convenio colectivo desde 2012. La plantilla de 540 brigadistas reclama estabilización, mejoras salariales y reconocimiento de antigüedad. La empresa Tragsa afirma que el salario medio mensual bruto es de 1.985 euros, pero los sindicatos argumentan que no se reconocen los complementos por peligrosidad, penosidad ni toxicidad. La Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior ha propuesto estabilizar a 425 bomberos forestales todo el año, pero los sindicatos estudian la propuesta. La huelga ha sido secundada por un 34% de la plantilla, según Tragsa, pero los sindicatos denuncian movimientos sospechosos por parte de la empresa para desactivar la protesta.