Los bolsillos femeninos son significativamente más pequeños que los masculinos, con un estudio de The Pudding revelando que los bolsillos de vaqueros de mujer son un 48% más cortos y un 6,5% más estrechos que los de hombre. Esto ha llevado a una tendencia en redes sociales donde las mujeres muestran cómo sujetan varios objetos en una sola mano debido a la falta de espacio en sus bolsillos. La situación es aún más irónica considerando que los diseñadores masculinos están creando bolsos de moda, mientras que las mujeres siguen reclamando bolsillos funcionales. La ausencia de bolsillos en la ropa femenina ha sido un problema histórico, con raíces que se remontan al siglo XVII. En el siglo XIX, la moda ajustada eliminó los bolsillos femeninos, lo que limitó la autonomía de las mujeres. Hoy en día, algunas marcas como Chanel y Saint Laurent están incorporando bolsillos en sus diseños como un gesto de modernidad. Sin embargo, en el fast fashion, la realidad es diferente, con bolsillos falsos o inútiles. El sector de los bolsos es un mercado global que mueve más de 8.000 millones de dólares, lo que sugiere que la moda ha empujado a las mujeres hacia un consumo obligatorio de bolsos. La ausencia de bolsillos en la ropa femenina es un reflejo de la desigualdad de género en la sociedad.