Un cirujano de 54 años ha sido puesto en libertad provisional después de ser investigado por un delito de homicidio por imprudencia. El caso se refiere a la muerte de su padre, quien había sido diagnosticado con problemas de circulación sanguínea y necesitaba una amputación de parte de las extremidades inferiores. Sin embargo, el cirujano decidió realizar la amputación en su casa, lo que resultó en una infección mortal. El paciente había sido diagnosticado en el hospital y necesitaba el consentimiento expreso de todos sus hijos para la amputación. El cirujano amputó cinco dedos, tres de un pie y dos del otro, sin la autorización necesaria. El paciente regresó a la residencia de mayores y posteriormente fue ingresado en el hospital, donde falleció por sepsis. El Juzgado de Instrucción 8 de Alicante ha decretado la libertad provisional del cirujano, quien está investigado por homicidio por imprudencia.