La policía intervino en la sierra de Elche después de que los vecinos alertaran sobre movimientos extraños de vehículos. Se descubrió a un hombre con 150 kilos de caracoles serranos, una especie muy cotizada en la gastronomía local. Los caracoles estaban repartidos en sacos preparados para ser transportados, indicando que el hombre pretendía venderlos. La policía ironizó sobre la situación, señalando que recoger caracoles para consumo propio es permitido, pero no en la cantidad encontrada. El Reglamento Forestal de la Comunidad Valenciana permite capturar caracoles silvestres sin licencia para consumo propio, con un límite de un kilo. Para caracoles serranos, el límite diario es de 300 gramos. El hombre podría enfrentar sanciones económicas por superar este límite. La policía calificó al hombre como un 'caracolero profesional'. La intervención policial se produjo después de que los vecinos alertaran sobre la actividad sospechosa en la zona.