Mati Muñoz, una turista española de 72 años, desapareció el 1 de julio en la isla indonesia de Lombok. Su cuerpo fue encontrado el 30 de agosto en una playa cercana al hotel donde se alojaba. La Policía local detuvo a dos hombres, un empleado del hotel y un exempleado, que confesaron haber planeado y ejecutado su asesinato. La familia de Mati denunció retrasos y contradicciones en la actuación de las autoridades indonesias. La búsqueda formal no comenzó hasta el 13 de agosto, casi seis semanas después de su desaparición. Los arrestados confesaron haber entrado en la habitación de la turista por una ventana, atacarla con una barra de hierro y ocultar el cuerpo con la intención de robarle dinero y objetos personales. La familia de Mati espera la repatriación del cuerpo y reclama que se depuren responsabilidades por los retrasos que marcaron la investigación desde el inicio.